10 junio 2008

Reflexiones sobre las huelgas...

Huelga.

Esa palabra tan temida. Esa palabra que todo ciudadano oye y se echa a temblar.

Huelga.

Esa palabra que a unos afecta tanto y a otros parece ni inmutarles.

Huelga.

Esa palabra que tiene dos implicaciones: una, los piquetes; y otra, los esquiroles.

Huelga.

Esa palabra que hace que la ciudadanía cambie su comportamiento a otro más radical, extremista y sin sentido.

Al fin y al cabo, ¿qué es una huelga?

Una huelga es la reivindicación de los derechos de unos trabajadores, sin ejercer sus funciones laborales. Todos tenemos derecho a la huelga, pero todos tenemos también derecho a no hacerlas. Y sobre todo cuando ni nos va ni nos biene.

Si, señoras y señores. La causa de los camioneros es justa. Me da igual que no trabajen, que paren los mercados y que no suministren bienes, porque al fin y al cabo, están reivindicando sus derechos.

Ahora señoras y señores. Lo que no me da igual es que por reivindicar sus derechos no pueda yo ejercer los míos. ¿por qué el otro día para hacer una gestión tuve que estar 2 horas atascado por culpa de ellos?

¿Por qué si un camionero decide trabajar se le apalea el camión, pinchan las ruedas o sabotea su medio de vida?

¿Por qué fuerzan a toda España a parar de trabajar?

¿Por qué cortan las carreteras? ¿Por qué permite eso el gobierno?

¿Por qué los piquetes son tan radicales?


Sin duda, la situación se está volviendo insostenible. Y no concibo, como la ley permite que 100 camioneros aparquen sus camiones en la A1 sin que les suceda nada. Ni sanciones ni nada. Si a esos camioneros les quitaran el camión o les pusieran una multa de varios cientos de euros por (Al fin y al cabo cortar una autovía sin motivo alguno, parando sus camiones en medio de los carriles yo creo que es motivo suficiente) seguro que nos dejaban cumplir con nuestras obligaciones diarias a los que no somos camioneros.

A los que no seguimos la huelga, a los ciudadanos de a pie que tenemos que seguir con nuestra vida normal, a los que dependemos de las carreteras limpias y despejadas para nuestra vida diaria, ¿por qué coño nos hacen la vida imposible?

Veo bien que reivindiquen sus derechos, si, pero con sensatez, y sin perjudicar a terceros de la forma en que la hacen. Si alguien quiere seguirles, que los sigan, y si alguien los apoyen que los apoyen. Yo les apoyo, sí. Pero sin que me quiten a mi mis derechos.

Porque mis derechos, son mis derechos.

Suerte a los camioneros, agricultores, marineros y demás sectores afectados por los altos precios de la gasolina. Al fin y al cabo, yo tengo vínculos con todas las partes que están en huelga (camioneros, personal del sector primario, etc...) Suerte con vuestras negociaciones y suerte con vuestras reivindicaciones. Pero por favor, pensad un poco en los que cada día, dependemos para comer de que cumplamos con nuestras obligaciones, y que éstas se imposibilitan si se colapsa Madrid.